Consejos para comprar un buen inmueble

Si tenemos dinero ahorrado y queremos sacarle alguna rentabilidad, realizar una inversión inmobiliaria puede ser una buena opción, pero debemos estudiar con detenimiento algunos puntos clave si queremos acertar con nuestra decisión.


Lo primero que debemos tener claro es que el éxito de una inversión inmobiliaria se produce al principio, en el momento de la compra del inmueble. Si realizamos una buena adquisición, la rentabilidad está casi asegurada. Es fundamental, por tanto, no precipitarse y realizar cada uno de los pasos siguientes para poder determinar si una oportunidad de compra es buena o no.


  • Identificar el ciclo económico. A lo largo de los años, los precios de los inmuebles suelen atravesar períodos en los que suben rápidamente, quedan estancados durante bastantes años o incluso bajan. En ocasiones se crean burbujas en las que se llegan a alcanzar precios desorbitados. Antes de realizar la compra de un inmueble, es importante intentar identificar en qué momento del ciclo nos encontramos. Si sospechamos que se está produciendo una burbuja, lo mejor es olvidarse de invertir en inmuebles y pensar en otro destino para nuestro dinero.
  • Identificar las zonas más favorables. Tanto si pensamos comprar el inmueble para alquilarlo como para venderlo al cabo de un tiempo, elegir una buena zona nos puede ayudar a conseguir nuestro propósito con mayor facilidad. Debemos localizar zonas bien comunicadas, con buenos servicios y, a ser posible, económicamente prósperas o con expectativas de que lo sean.
  • Buscar inmuebles en venta. Una vez elegidas las zonas donde queremos invertir, podemos buscar las ofertas de venta de inmuebles a través de los portales inmobiliarios de internet, en agencias a pie de calle o incluso en los stocks de inmuebles que tienen los bancos. También podemos encontrarlos directamente visitando la zona y viendo los carteles de las fachadas. En algunas ocasiones, es posible encontrar ofertas que pueden considerarse auténticas gangas.
  • Estudiar los precios de mercado. Debemos hacer una prospección sobre cómo están los precios en cada zona, tanto de compra como de alquiler. De esta forma, además de tener una orientación a la hora de negociar la compra de un inmueble, también podemos estimar la rentabilidad que obtendríamos si lo alquilásemos.
  • Informarse sobre otros gastos. Debemos valorar si el inmueble necesita algún tipo de reforma y cuánto ascendería ésta. Asimismo, si el inmueble se encuentra en una comunidad de vecinos, es importante averiguar en qué estado se encuentra el edificio, si es necesario realizar obras, cuánto se paga de cuota de comunidad, cuál sería el coste aproximado de mantenimiento del inmueble, etc. También debemos conocer los gastos de notario e impuestos. Una vez conocido el precio de compra del inmueble y todos los gastos añadidos, podemos calcular con mayor exactitud cuál es la rentabilidad en tanto por ciento anual que obtendríamos si lo alquilásemos.
  • Pedir información en el registro. Si pensamos que estamos ante una buena oportunidad de compra, antes de negociar con el propietario debemos asegurarnos de que el inmueble esté libre de cargas o, si las tuviera, averiguar cuál es su cuantía para poder determinar si nos interesa asumirlas o incluirlas en la negociación con el propietario.
 

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